Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.
Isaías 9:6
Paz, ese escurridizo y difícil de alcanzar estado que todos buscamos pero que pocos pueden verdaderamente disfrutar y decir “tengo paz”.
Es el propósito de este humilde blog el tratar este tema desde diferentes ángulos pero siempre, con base en la palabra de Dios, orientado a llevar a los blognautas a acercarse y conocer a aquel que es Sar Shalom, Príncipe de Paz. El único que puede dar una paz verdadera “como el mundo no la puede dar” ni podrá.
Bienvenidos a este blog. Es mi más sincero deseo que todos los que aquí llegan puedan salir fortalecidos y más cerca de la paz de Dios.
Dios les bendiga y les conceda la paz.
Pacifista



