ORACION SIMPLE
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto
ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.
(Autor anónimo. Traducción del texto original francés. Autoría tradicional pero erróneamente atribuída a Francisco de Asís).
PAZ, PAZ, CUAN DULCE PAZ
Autor: Warren D. Cornell
Traducción: Vicente Mendoza
Música: W. George Cooper
En el seno de mi alma una dulce quietud
Se difunde inundando mi ser,
Una calma infinita que sólo podrán
Los amados de Dios comprender.
Coro:
¡Paz!, ¡paz!, ¡cuán dulce paz!
Es aquella que el Padre me da;
Yo le ruego que inunde por siempre mi ser,
En sus ondas de amor celestial.
Qué tesoro yo tengo en la paz que me dio,
Y en el fondo del alma ha de estar
Tan segura que nadie quitarla podrá
Mientras miro los años pasar.
-Coro-
Sin cesar yo medito en aquella ciudad
Do al Autor de la paz he de ver,
Y en que el himno más dulce que habré de cantar
De Su paz nada más ha de ser.
-Coro-
Alma triste que en rudo conflicto te ves,
Sola y débil tu senda al seguir,
Haz de Cristo tu amigo, pues fiel siempre es,
¡Y Su paz tú podrás recibir!
TE PIDO LA PAZ
Jaime Murrel
Ayúdame a mirar con tus ojos,
Yo quiero sentir con tu corazón,
No quiero vivir más siendo insensible
Hay tanta necesidad, ¡oh Jesucristo!
coro
Te pido la paz para mi ciudad,
Te pido perdón por mi ciudad,
Ahora me humillo y busco tu rostro,
¿A quién iré Señor, si no a ti?



